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Una Pileta de Lagrimas

Mayo 16th, 2008 · 54 Comments

pileta techada

Para hacer las jornadas escolares menos insoportables y hacernos creer que nos regalaban un recreo, en mi escuela primaria nos enviaban, una vez por semana, a hacer natación. El club al que íbamos tenía, como la mayoría de los clubes más o menos importantes, dos piletas distintas: una olímpica para las personas grandes, y otra chiquita y toda meada, para los mocosos como nosotros.

Todo iba bien hasta que un día, mientras todos los reos chapoteábamos despreocupados como patos en el agua, se apareció en nuestra pileta un grupo de personas extrañas.

Así, sin previo aviso ni notificaciones, ahora debíamos compartir nuestro espacio con una manada de monigotes de una escuela de “Gente Especial”. Y con “especial” no me refiero a gente enferma, sino a personas literalmente “Deformadas”. No es que quiera sacar un rédito humorístico de sus malformaciones genéticas, pero es clave que se entienda que, para la edad que teníamos los alumnos de mi curso, estas personas no solo metían miedo sino que, además, nos hacían enfrentar un lado oscuro de la vida que jamás hubiésemos sido capaces de imaginar.

En este grupo de personas había cosas que incluso al día de hoy jamás volví a ver: gente con las orejas a la altura del cuello, uno con la nariz en el cachete, otro con un ojo del tamaño de una naranja y muchas otras imágenes horribles que todavía me atormentan cuando apago la luz.

La primera vez que aparecieron, el ruido generalmente insoportable de los infantes que revoloteaban en la pileta se fue enmudeciendo como nunca a medida que esta fila de patos descuajeringados avanzaban por el costado de la pileta, ante la mirada atónita de todos nosotros, que no sabíamos si ponernos a llorar o correr a escondernos adentro de los lockers de los vestuarios.

Nosotros “nadábamos” en la pileta chica. Con la edad que teníamos, el agua nos llegaba hasta el pecho a los mas enanos del curso. De golpe y porrazo estas personas ingresaron a “nuestra pileta” y comenzaron a aferrarse de los bordes como un perro miedoso, independientemente a que el agua les llegaba apenas hasta el borde de sus trajes de baño mientras que nosotros, muertos del miedo, escapamos al extremo mas hondo en busca de una especie de torre vigía que nos permitiera examinarlos de pies a cabeza y, de paso, nos diese la sensación de estar refugiados de estos monstruos.

Con el correr del tiempo, estas personas comenzaron a ser parte del paisaje de la pileta. Ya no los mirábamos tanto, y tampoco nos parecían tan extraños, al punto que al profesor se le ocurrió, un día, que era una buena idea interactuar entre todos lo mas didácticamente posible. Para esto, el muy cínico no tuvo mejor idea que inventar un juego que, como era de esperarse, terminó convirtiéndose en una escena de una película de terror.

El juego consistía en colocar el grupo de mi colegio en una punta de la pileta, y al grupo de adultos malformados en la otra. Ellos debían corrernos en el sentido de las agujas del reloj, y cuando sonaba un silbato debíamos parar de correr y dejarnos caer al agua.

Estas corridas provocaban una fuerte corriente en el agua, la cual originaba una especie de remolino en el centro, al cual todos debíamos escaparle, o terminábamos sumidos en el medio de la pileta, y presos y atrapados por el grupo de adultos.

Para cualquiera que estuviese mirando de afuera, la escena resultaba tan bizarra que no podría habérsele ocurrido ni siquiera al más infradotado de todos los guionistas de películas de terror clase B: un grupo de chicos corriendo, llorando, llenos de mocos y gritando como locos, atemorizados por un grupo de personas con tres orejas que los perseguían de atrás dentro de una pileta caliente y climatizada por el pis humano. ¡Era una condena China!

Ahí empezaba la carrera a la muerte. Yo corría tan rápido que a veces tenia que parar para no chocarme con la espalda de estas personas. Algunos saltaban de la pileta e intentaban huir como personajes de Prison Break, pero eran zambullidos nuevamente por los profesores.

Mas tarde, cuando sonaba el silbato, la sensación era devastadora. La corriente se apoderaba de tu cuerpo y había que dejarse llevar como un balsero cubano sin noción alguna de quien te atraparía. Era como comerse un filete de merluza con espinas con los ojos cerrados, como meter la mano en un paquete de Yummys sin elegir el color, como nadar en un río brasilero lleno de pirañas… y todo esto luchando, mientras, por no dejarse llevar por la corriente.

Algunos amigos eran atrapados y condenados a un abrazo de oso por parte del Chico de los Goonies, que nos sonreía inocentemente y totalmente desinformado de que poseía tres orejas y un ojo más grande que el otro, y de que el nene que tenia bajo sus brazos se acababa de ganar un año de terapia.

Al cabo de unos meses, todos los chicos de cuarto grado estábamos musculosos como Popeye y teníamos las piernas de un león. De esa pileta deberían haber reclutado nadadores para los juegos olímpicos.

Pero una tarde de primavera el profesor nos reunió a todos y nos dijo que ya no jugaríamos mas con estas personas. Aparentemente la madre de un chico se había quejado de la actividad que su hijo realizaba con los integrantes del “Tren Fantasma” y por eso habían decidido apartarnos del otro grupo.

Casi como un castigo romano, el profesor saco una caja y comenzó a repartirnos unos sobres de cartulinas coloridas. Había una cartulina por cada nadador, y sinceramente, si bien el papel era convencional, cada una llevaba un peso de no menos de 100 kilogramos.

Los escritos eran de todos colores y de todo tipo de letras y recortes de diarios. Pero el mensaje siempre era el mismo; “Gracias por dejarnos formar parte de su Vida”, “Gracias por hacernos reír tanto”, “Gracias por divertirnos tanto, los vamos a extrañar”.

Ese día fue el único en el que el agua de la pileta no pudo opacar las lagrimas, que si bien eran de cocodrilo, permitían ahogarse, y no volver a ser salvados ni escuchados por nuestro afectivo amigo de tres orejas.
Por eso, durante aquel verano, pase mis vacaciones lejos del mar, lejos de las piletas, y mucho mas lejos, de toda mi infancia.

Tags: Anecdotas

54 responses so far ↓

  • 1 Maestruli // May 16, 2008 at 3:12 pm

    Vaya, qué post tan aterrador… la Naturaleza humana es lo aterrador.

  • 2 Luli // May 16, 2008 at 3:28 pm

    Tal vez le pueda parecer gracioso bobero. Pero me encanta la manera en que hilacha la historia, el remate, y el contenido que se crea en mi cabeza cuando lo leo.

  • 3 Luli // May 16, 2008 at 3:30 pm

    De cualquier manera, me parece que la culpa es del profesor, que debe entender que los chicos a esa edad no tienen su mismo racocinio. O en este caso tal vez, si.

  • 4 santinho // May 16, 2008 at 4:45 pm

    Todos de pendejos somos muy crueles, y tarde o temprano nos damos cuenta de eso. Igual coincido con Luli, es una manera muy shockeante de aprender derechos humanos …

  • 5 Colorada // May 16, 2008 at 6:15 pm

    Este post es entre conmovedor y aterrador.No sé me transmitió tantas cosas.Miedo inicial pero
    mucha ternura después.Así es la vida, no?
    Buen post.Siga escribeindo bobero así.
    Espero que el amargo de Germán no se descuelgue con sarta de boludeces.

  • 6 cata // May 16, 2008 at 6:44 pm

    Es cierto que de niño, son imagenes fuertes y puede llegar a quedarnos en el recuerdo de por vida cuando vemos este tipo de casos en los seres humanos. O no era la tipica cuando tu mama te decia: “no lo mires tanto, no lo mires, te gustaria que te miren asi?”, porque veias alguna persona con discapacidad y te llamaba la atencion por que no era como vos. Pero tambien me parece mal que la madre no deje que su hijo comparta con ellos, un simple juego, un rato. Al fin y al cabo terminamos siendo todos iguales. Y muchos feos por dentro.
    Besotes

  • 7 maria // May 16, 2008 at 7:50 pm

    ME ENCANTO EL FINAL BESOS

  • 8 German_banneado // May 16, 2008 at 9:14 pm

    No te preocupes colorada, ya el tolerante del bobero me banneó. Quería quedarse con la última palabra del post anterior y dejarme como un desubicado, un resentido social y demas.

    Este sin embargo, me gustó y creo que tiene sentimientos nomas.

  • 9 Mai // May 16, 2008 at 9:46 pm

    Qué difícil no mirar! Como cuando te encontrás con alguien que hace un tiempo que no ves y se puso aparatos fijos: te habla y vos no podés sacar la vista de sus dientes. Mientras más pensás en mirarlo a los ojos, más te concentrás en el alambrecito de las paletas.

  • 10 Catarsis // May 17, 2008 at 6:01 am

    Me conmoviste muchisimo. Me encanto la historia. Y creo que la culpa es de los profesores, que tienen que entender que los limites de los chicos son distintos a el de los grandes.

  • 11 El Bobero // May 17, 2008 at 6:21 am

    Maestruli: Exacto. Igualmente jamas supe quien fue “el delator”.

    Luli: Si. En este caso los chicos superaban apliamente la mentalidad del profesor.

    Santinho: Exacto, y aparte que no es el momento.

    Colorada: Gracias, aveces dejo un poco el humor de lado, pero son solo segundos jaja.

  • 12 El Bobero // May 17, 2008 at 6:23 am

    Cata: Muy bueno tu ejemplo. Es cierto, a los chicos se les hace imposible no mirar. Aveces es mejor no decirle nada.

    Maria: Gracias.

    Mai: Jejejeje. Seguimosen el ejemplo de las ex?

    Catarsis: Gracias. Exacto, los limites son predominantes en todo aspecto de la vida.

  • 13 El Bobero // May 17, 2008 at 6:25 am

    German: Si yo fuese un censurador, hubiese borrado todos tus comments, que ninguno habla bien de mi, pero ahi estan.
    Lo que me genera bronca, es que este es un blog simple, de humor, de literatura, en el cual la polemica es nula.
    Si te gusta polemizar, bien podrias ir a blogs de politica o otros temas. La blogosfera es como un shopping, y vos en vez de recorrerlo te paraste en un negocio a pedir que cambien el estilo de la ropa!.
    No tengo nada contra vos, simplemente no me gusta debatir cosas que no tienen sentido. Obviamente, no tenes que estar de acuerdo conmigo, pero me parece excesivo tu enojo por un simple relato humoristico.

  • 14 Pedro // May 17, 2008 at 7:40 am

    Que mas se puede agregar?. Excelente relato.

  • 15 Loca como tu hijo.. // May 17, 2008 at 7:56 am

    Sabe Bobero, que cuando yo era niña( hace unos años yá) fui de compras a una famosa tienda en Mar del Plata con mi madre, tía y primos.Apareció entre la multitud una señora con esa enfermedad , la misma que Goyeneche.Creo que es elefantismo, con orejas , manos y labios desmedidos.Me asusté mucho.Yo la miraba, escondida entre maniquíes y percheros como temiendo que me atrapase.Dormí muchas noches con mucho, mucho miedo.Y aún con los años permanece esa impresión original.No sé si estuvo bien la idea de su cole.Aunque la educación actual dice que estos niños no deben ser excluídos y dben estar en contacto con todos.Que se yo.le dejo esta inquietud de la realidad.No de ficción.
    Buen post.me fascinó-Besos-

  • 16 Noe // May 17, 2008 at 8:43 am

    No se puede apelar a el criterio de un infante. Aparte, el profesor deberia haber dado una charla previa antes de decidir esto.

    De cualquier manera, me parecio ESPECTACULAR el escrito.

  • 17 Mostro // May 17, 2008 at 8:45 am

    Bob: Usted siempre logra ir despertándome las emociones. A medida que el relato se desdoblaba, compartí su terror infantil.

    Saludos!

  • 18 Oliver // May 17, 2008 at 8:48 am

    Pero que tipo enfermo che. Al que deberian haber expulsado es al profesor mogolico que no puede discernir entre lo que se puede y lo que no.
    Como un nene va a atender a tal situacion desgarradora?.
    Finalmente logro que los nenes, los “deformados”, y incluso él, se sientan mal.
    Un exito!

    Comparto con mostro. Su manera de escribir no es convencional, pero tiene una especie de arquetipo en el cual todas las direcciones se terminan cruzando en un final asombroso.

    Siga asi!

  • 19 Chocho // May 17, 2008 at 6:35 pm

    Muy linda historia!

  • 20 Luis // May 17, 2008 at 7:54 pm

    AAAAAAAAAAAAAAAAAA. Es lo que dije cuando termine de leer.
    Que lanza en el pecho me clavaron estos tipos.

  • 21 Colorada // May 17, 2008 at 9:57 pm

    Germán:
    Coincido en tus palabras.Sos un resentido, y te consta.Además de desubicado.Pero te doy una nueva oportunidad.Al menos, alguito de sentimientos tenés.Eso sí para decir que este post te gustó, también sos parco, ehhhhh?

  • 22 Colorada // May 18, 2008 at 1:18 pm

    Bah más que parco, amarrete.
    El bobero no aparece?

  • 23 El Bobero // May 18, 2008 at 7:09 pm

    Pedro: Gracias.

    Loca como tu hijo: Muy interesante historia.

    Noe: Gracias.

    Mostro: Gracias. Yo la apse bien escribiendo, me pasa lo mismo que a usted.

    Oliver: Comparto. Pero en fin, por algo ese tipo jamas sera presidente.

  • 24 El Bobero // May 18, 2008 at 7:10 pm

    Chocho: Gracias.

    Luis: Si, una partidita de alma, no?.

    Colorada: Viste?. Este tipo hace todo al reves. la verdad es que no lo entiendo!!

  • 25 Colorada // May 18, 2008 at 7:35 pm

    Yo conozco gente de este tipo……son los llamados idiotas.
    Una cosa:usted se las toma así como así , o bien los domingos no postea.Avise,pleaseeeeeee!

  • 26 Usadasdecerca // May 18, 2008 at 8:32 pm

    solo puedo pensar en que si hubiera vivido alguna experiencia como esa, no sólo estaría mucho más quemada que ahora, sino que además, no me hubiera acercado jamás al agua, ni para bañarme…

    hay que abolir las escuelas, que ya de por sí son bastante aterradoras… y listo, nada de estrategias didácticas porque son políticamente correctas

  • 27 El Bobero // May 18, 2008 at 9:58 pm

    Colorada: Generalmente los domingos no posteo. Posteo dos veces por semana. Martes y jueves, pero leo constantemente los comments, por alguna urgencia ubicame en el 15530……jaajaj.

    Usadas de Cerca: Respecto a la escuela no puedo estar mas de acuerdo con usted. Yo las cerraria todas, pero habria mucho pendejo suelto, no?

  • 28 Colorada // May 19, 2008 at 7:54 am

    Usted me está insinuando algo?
    Clap, clap, clap

  • 29 Kristian // May 19, 2008 at 8:20 am

    Excelente y conmovedor escrito.

  • 30 aby // May 19, 2008 at 8:27 am

    Por un lado, qué tortura como niños/as sentirse aterrados por una situación y revivirla cada semana…

    Por otro lado, qué forma de crecer como personas y poder aceptar las diferencias y saber que la vuelta de ese respeto es más respeto y cariño…

    Excelente anécdota… con un poco de todo. Me emocionó el final…

    Saludos Bob!
    aby.

  • 31 El Bobero // May 19, 2008 at 8:56 am

    Colorada: Jajajaja, nah, era un chiste.

    Kristian: Gracias.

    Aby: Si, no lo habia pensado por ese lado. Pero al mismo tiempo es un riesgo, un riesgo de lastimar a las otras personas. Es como mandar a tu hijo a un cumpleaños de otro nene sin regalo!
    Jajajaj

  • 32 Colorada // May 19, 2008 at 10:07 am

    Y yo que me acababa de hacer el color!
    Qué desilusión……jajajajajaj

  • 33 Eze // May 19, 2008 at 11:00 am

    Muy bueno el relato. Lamentablemente, a esa edad, es dificil evitar sentir temor o rechazo hacia lo diferente y lo extraño.

    Pregunto: por que no dejó de ir a pileta el hijo de la madre que se quejó y listo? No habría sido necesario, o por lo menos lógico, que todos los padres se pongan de acuerdo en la separación de los grupos?

  • 34 Eze // May 19, 2008 at 11:03 am

    Reformulo la pregunta anterior, porque ahora que la leo creo que quedó mal:

    No habría sido necesario, o por lo menos lógico, que para separar los grupos se hubiera necesitado del acuerdo entre todos, o la mayoría de los padres?

  • 35 Luis // May 19, 2008 at 11:14 am

    Opino igual que ezequiel. Por que uno solo puede mas que un monton?.

  • 36 Sincericida // May 19, 2008 at 1:41 pm

    Oscura anécdota, debo decir.

  • 37 maniática // May 19, 2008 at 3:37 pm

    hermosamente horrendo

    lo leí un montón de veces y que se sepa y conste que aquí dejo mis propias lágrimas de cocodrilo
    (pequeño homenaje a la niñez vulnerada por la monstruosa y alevosa incomprensión de los adultos)

    saludos

  • 38 Sailor Mercury // May 19, 2008 at 4:39 pm

    Por dios, todo me parecio una escena de terror. Si soy una bruja, una malvada, una mala persona, pero me imagino la situacion, la senacion, la edad de los chicos, y me da miedo.
    Bobero really creapy tu historia.

    Saludos de lectora nueva

  • 39 Usadasdecerca // May 19, 2008 at 5:40 pm

    jeje sí, habría mucho pendejo suelto pero sostengo fervientemente la teoría de que los pendejos serían mucho menos insoportables si no conocieran el perverso sistema educativo…

  • 40 Fernanvanz // May 19, 2008 at 6:58 pm

    Jajaja, dios mio. no solo aterrador, sino conmovedor.

    Saludos

  • 41 Colorada // May 19, 2008 at 7:11 pm

  • 42 El Bobero // May 19, 2008 at 9:28 pm

    Colorada: y buen…

    Eze: Si, pienso igual que vos. Pero sospecho que una sola queja basta para parar estas cosas. El tema de los nenes a la ley le fascina.

    Sincericida: Estamos de acuerdo.

    Maniática: Jaja. no me digas que sos la version femenina de peter pan…

  • 43 El Bobero // May 19, 2008 at 9:30 pm

    Sailor Mercury: Que bueno que te sumes. No te sientas mal, la sinceridad siempre acarrea culpa.

    Usadasdecerca: Yo pienso como usted. Es un buen punto. Pero obligatoriamente les enseñaria a leer y a escribir. De ahi en adelante, que hagan lo que quieran.

  • 44 Usadasdecerca // May 19, 2008 at 10:53 pm

    yo también les enseñaría a leer y a escribir

    es lo único que va a salvarlos

    (de hecho, eso es lo que intento hacer dentro del perverso sistema educativo que se obstina en ponerme palos en la rueda)

    saludos

  • 45 chabelis // May 19, 2008 at 11:31 pm

    cruelmente adorable. tan acido y dulce al mismo tiempo…
    muy acertada la cita del fenomeno ochentoso de los Fratelli!

  • 46 Kristian // May 20, 2008 at 7:08 am

    Me encanto. Una historia lagrimeante y feliz. Una combinacion que resulta agridulce.

  • 47 Gustavo Camacho // May 20, 2008 at 9:15 am

    ¡GRAN ENTREGA DE PREMIOS EN NECESARIA!
    ¡Hay un Premio Thinking Blogger, para vos y tu blog!.
    ¡Enhorabuena!

  • 48 El Bobero // May 20, 2008 at 10:17 am

    Usadasdecerca: Si, el dia de mañana cuando tenga hijos vere que hacer. Pero considero el colegio una perdida de tiempo, una falta de respeto, y por sobre todas las cosas, el principal causante de la doctrina fatalista.

    Chabelis: Gracias, es como dice Kristian, una historia agridulce.

  • 49 El Bobero // May 20, 2008 at 10:17 am

    Gustavo Camacho: Muchisimas gracias por el premio. Ya lo puse en la vitrina, jaja.

  • 50 Julia // May 20, 2008 at 4:09 pm

    Excelente post. Me dejó sin palabras.

  • 51 Julia // May 20, 2008 at 4:11 pm

    Excelente post.

  • 52 Nora // May 21, 2008 at 7:24 am

    Dios, que post… me tuve que ir al baño un par de veces a reirme (estoy en el laburo).
    Tus profesores eran Leopold Von Sacher-Masoch y el Marqués de Sade?

  • 53 El Bobero // May 28, 2008 at 8:21 am

    Jajajaja, el tipo tenia el pelo largo. Pero estoy mas que seguro de que no era el Marqués.

  • 54 wgmcikln fqnlvrhuw // Sep 28, 2008 at 12:32 am

    wcmx aqjwnk otqcgm rxykpiltu zolhn mkfg fevw

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