
Alan es un nene al que le alcanzan los dedos de una sola mano para contar su edad. Juan Ignacio, es mi hermano, y necesitaría las dos manos y los dos pies para decir su edad. Ambos compartían la ceremonia de Comunión de Magali, la sobrina de la mujer de mi Hermano y Hermana de Alan.
La iglesia estaba repleta y como llegaron tarde debieron ubicarse casi en uno de los últimos bancos de la misma, totalmente alejados del resto de los familiares que entre lágrimas miraba a la jovencita aceptar a Dios en su cuerpo.
Para que conozcan a Alan, les voy a relatar una introductoria anécdota que los ubicara inmediatamente en el personaje.
En vistas de la comunión venidera de su hermana, a Alan le agarro una curiosidad inmanejable acerca de la religión, exactamente dos meses previos a la “fiesta”.
En esos dos meses, mi hermano se tomo el trabajo de dedicarle dos horas diarias al pequeño travieso en enseñarle el padre nuestro.
Finalizado esos dos meses, de todo el recital de oraciones diarias, el joven solo había podido recordar “Padre nuestro que estas”.
Lo demás, era para el una especie de código chino que jamás había escuchado.
Sin embargo, una tarde mi hermano llevaba a Alan a tomar un helado en su auto, y otro vehiculo se cruzo de manera ilegal y peligrosa, poniendo en riesgo la vida de ambos.
Mi hermano, bajo la ventanilla del auto y sin advertir la presencia del joven disparo; “La recalcada concha de tu soberana madre”.
Inmediatamente el niño incorporo a sus oraciones diarias esta frase, y comenzó a repetirla cada vez que algo no le gustaba o simplemente estaba enojado.
Fiel retrato de su curiosidad por la agresión y el insulto profesional fue la memorización de esta mala palabra. Poniendo en evidencia su desinterés hacia aprender cosas creativas, y útiles.
Esa mañana en la Iglesia, Alan estaba disgustado por la ubicación de su familia. Insistía en irrumpir las oraciones del Cura, y acercarse hasta adonde estaba su hermana.
Como mi hermano no se lo permitía, comenzó a disparar al resto de su familia todo tipo de insultos.
ALAN
- Agustín, la concha de tu madre, veni para acá.
- Luciana, veni trola, veni que me aburro.
- Mama, la recalcada concha de tu soberana madre.
La iglesia entera volteaba atónita ante la aberración de ver a un nene que apenas dominaba el castellano, tener tanta soltura para el insulto, y peor aun, dentro de una iglesia.
Por eso mi hermano intento callarlo, engañarlo, o meterle miedo con el fin de lograr que se calmara sin armar un escándalo.
JUAN
- Alan, cállate. ¿Queres que nos echen?
ALAN
- ¿Qué me importa?
JUAN
- Mira, mira allá. (Le dijo mientras señalaba a un cristo crucificado que colgaba en una pared, justo arriba del Cura)
ALAN
- ¿Qué tiene?
JUAN
- ¿Ves a ese señor? Ese señor es Jesús, y si vos insultas acá adentro, se va a enojar con vos. ¿Entendes?
ALAN
- Ah, no sabía yo.
Durante el resto de la misa el cura pudo terminar sus oraciones y su discurso sin más exabruptos. Alan termino callándose, y mirando atentamente al Cura.
Una vez terminada la comunión, mi hermano saco a Alan ligeramente de la Iglesia, sin saludar a nadie, decidió que lo mejor era hacerlo fuera, para evitar que lo reten al niño.
En ese entonces, el Cura salio de la Iglesia y comenzó a saludar a todas las personas que asistieron a la misma. Alan estaba agarrado a la mano de mi hermano, y casi como un perro con correa, tiro de su brazo y lo llevo hasta estar frente al Cura.
ALAN
- ¡Jesús! ¡Jesús!
Nadie respondía a sus gritos incoherentes. Y para miseria de los presentes, sus gritos agudos se hacían cada vez más intolerables.
De momento a otro, el cura volteo y noto que Alan le estaba intentando decir algo.
ALAN
- Ey, vos, Jesús. (Dijo mientras lo señalaba)
El cura se abrió de brazos, y se apuntaba con sus manos como preguntándole si a él se refería.
ALAN
- Si, vos Jesús. Disculpa, no te enojes conmigo, no voy a insultar más.
CURA
- Ah, querido. Pero yo no soy Jesús, yo soy el Padre Ernesto…
Y cuando comenzaba toda una historia acerca de su misión en el mundo, y se venia el consejo y la palmada en la espalda, el niño desfachatado y un poco coherente lo interrumpió.
ALAN
- ¿Vos no sos Jesús? Ah, este pelotudo me dijo. (Mientras lo señalaba a mi hermano).











El bobero es la concreción de una policía fantástica e utópica que seria capaz de apresar personas “Bobas”. Es el eslabón perdido entre el Ratón Pérez y el Hombre de la bolsa.
El Bobero es el único mito urbano que no fue creado para la infancia. Es el pedido de auxilio y de socorro de todo lo que no tiene causa de ser más que para uno mismo.
Simplemente un relato de todo lo que aborrecemos, y las ganas de que no exista más. El Bobero es un Delivery de justicia, un cachetazo de sentido común a lo que inevitablemente no podemos dejar de ser; unos bobos.



40 responses so far ↓
1
Katia
// Nov 24, 2008 at 3:07 pm
jajaja, me saco el sombrerooo! me mori de risa, que pendejo.
2
Santi
// Nov 24, 2008 at 3:08 pm
Es belcebú hecho carne en un niño de 4 años.
3
Anónima
// Nov 24, 2008 at 3:32 pm
Mira que me has hecho reir, y mucho, qué bueeeeno!
Me parece tiernísimo el chiquitín…
4
Federico Gauffin
// Nov 24, 2008 at 3:53 pm
Jajajaj
Qué personaje el pendejo!!! Hay que tener cuidado con lo que decimos delante de los chicos. Sino, mirá:
Una vez, estábamos de asado familiar recontra masivo. Entre tantos tíos, primos y agregados, estaban 4 de mis sobrinitas (de entre 6 y 9 años) y un sobrinito de 8, más o menos. Resulta que de golpe escuchamos un cartito burlón:
“¡¡Marcos tiene piiitooo!! ¡¡Marcos tiene piiitooo!!…”
Y eso no fue lo más grave. Lo peor fue el resto del cantito: “…¡¡Y se lo va-mos-á-chu-pár!! ¡¡Y se lo va-mos-á-chu-pár!!”.
Claro, la mitad de la familia casi muere atragantada, los más jóvenes llorábamos de la risa y los dichosos padres huyeron de la escena, más colorados que un tomate… já.
5
judith
// Nov 24, 2008 at 4:29 pm
jajaja, los chicos en estas situaciones me encantan o en cualquier lugar que se comporten como supuestamente no se debe , tengo una sobrina de 6 que va a un colegio muyyyyyy catolico y yo le digo que soy budista y que voy a tener hijos sin casarme, y ella lo repite en la escuela…ya llamaron dos veces del colegio a sus padres, jajaja
6
hablemos mal de los hombres
// Nov 24, 2008 at 4:54 pm
jajaja, qué desilusión para el pobre alan
7
rencoroso
// Nov 24, 2008 at 5:04 pm
Que le revisen la cabeza al niño, sea para encontrar el número del caído.. o para ver si funciona bien!
Saludos!!
8
edu
// Nov 24, 2008 at 7:31 pm
Mas o menos bobero………no fue de los mejores……usted cuando se enoja nos hace reir mas!!!!!!!
9
Lucas
// Nov 24, 2008 at 7:43 pm
A mi me encanto. No siempre tiene que pelearse o discutir, aveces este humor “sano” me gusta mas.
Siga asi.
10
Lucrecia
// Nov 24, 2008 at 7:43 pm
Ja, La verdad es que me enternecio muchisimo Alan.
11
Cintia
// Nov 24, 2008 at 8:16 pm
¡pero que dulce la criaturita!
Me imagino la cara del cura!!!! jajajjajajajja hubiera pagado por estar ahi. Grande Alan
12
Tomas
// Nov 25, 2008 at 1:17 am
Usted es un exito bobero, que espera para un librito?
13
Andy
// Nov 25, 2008 at 4:10 am
JuaaaJaaaaa!!!! De repente recordé cuando mi abuela le enseñó el ave maría a mi hermana,y ella lo mezcló con un trabalenguas .
Resultado, un mix muy interesante que decía, algo así :” dios te salve , María Achucena. llena eres de gracias,su choza techaba y un techador que por alli pasaba, le dijo….”
Joderse ché, por enseñarle boludeses a los pibes,y no lo dio por los trabalenguas .
Besos.
14
Andy sol y luna
// Nov 25, 2008 at 4:14 am
catoy con nombre más largo, creo que había otra Andy x acá.María Achucena me perdone !!!
15
ana
// Nov 25, 2008 at 4:46 am
Grupo de ateos en una misa, no recuerdo creo que era una comunión. El cura comenzó por san no se que, por santa que se yo, así un buen rato hasta que una de las nenas del grupo indignada porque no conocía a nadie gritó: nosotros conocemos a santo el ciudadano. Genial, aunque no Santo Biasatti
16
MarianO
// Nov 25, 2008 at 5:58 am
Pero cual es el punto ?. Siempre tus historias tienen una reflexión qe decifrar pero en esta no la cazé.
17
El Flaco
// Nov 25, 2008 at 5:59 am
Me acorde de un chiste y te juro bobero que pense que rematabas el dialogo con el final del chiste, mientras sigas totalmente impredecible te seguire de cerca.
Me gusto mucho, simple y fresco como los niños.
18
aby
// Nov 25, 2008 at 6:13 am
que feo queda un niño insultando…
19
Lola
// Nov 25, 2008 at 6:30 am
Estas seguro que no lleva nada nada de tu sangre?.
Prestame un ratito a Alan, dale, se buenito.
20
Javier
// Nov 25, 2008 at 7:04 am
Casi me muero de embole en la comunión (o confirmación: no estoy seguro de qué era. Acaso fueran ambas) de mi hijo mayor. Para la próxima necesito un Alan, o a la hermana de Andy para hacer más llevadera la misa.
21
julia
// Nov 25, 2008 at 7:24 am
juajaujua, que familia particular. Bobero me invita un domingo en familia? me quiero divertir!
22
Soneus
// Nov 25, 2008 at 7:56 am
El salvador está entre nosotros.
23
Victoria (23)
// Nov 25, 2008 at 8:48 am
Llámenme anticuada pero no me gusta nada que los niñitos digan malas palabras.
Igual no pude evitar reirme, pero a mi hijo le voy a enseñar otras cosas.
Y por otro lado, estoy totalmente en contra de llevar a los chicos chiquitos a lugares donde sé que se van a aburrir y se van a poner molestos. Ej: misas.
24
Vulgar
// Nov 25, 2008 at 8:56 am
Ja! Me encanto Alan. Pero hay algo que me llama poderosamente la atencion. Siempre pense que Alan era nombre de judio (como Judith, Solange o Jonas.)
25
Facu
// Nov 25, 2008 at 11:36 am
El otro dia me dieron el ejemplo perfecto de la religion.
Si tenes un perro y sorpresivamente lo asustas, el perro tiene miedo y se tira al piso, mete la cola entre sus patas y mira al piso
Es practicamente eso, una figura de autoridad que asusta a los demas, y una masa que (por miedo) se disminuye.
Un abrazo bobero!
26
Julian
// Nov 25, 2008 at 12:10 pm
Si bien era esperable de un nene tan locuaz, Alan se despacho con un gol de otro partido en su “antireivindicación”.
Abrazo bobero
27
Nati
// Nov 25, 2008 at 2:20 pm
Me mori de la risa, que guacho el pendejo!!!!!!
28
nada
// Nov 25, 2008 at 5:15 pm
uno de los mejores post, segui asi pibe
29
El
// Nov 25, 2008 at 5:51 pm
Me gusto mucho, muy original.
30
Francisca
// Nov 25, 2008 at 5:57 pm
Pero que nene mas hermoso!!
31
usadasdecerca
// Nov 25, 2008 at 8:30 pm
mmmmm o sea que así se va a comportar un potencial hijo mío… ahora veo todo claro
gracias, bobero, por advertirme [?]
[jajaja cada vez estoy peor]
besos
32
nanu
// Nov 26, 2008 at 12:56 am
jajajajajaajajajajajajajajjajajajajajaja qué grande esa criatura!
33
Julia
// Nov 26, 2008 at 5:43 am
Ja, ja, ja. Que pendejo de mierda. Adorable.
Saludos Bobero
34
lalola
// Nov 26, 2008 at 10:00 am
Un verdadero angelito de dio!
Hace rato no pasaba, y me alegro de haber vuelto.
un beso Bober
Lola
35
Andres
// Nov 26, 2008 at 11:10 am
Que texto tan vacio. Al final uno queda esperando que siga y termina ahi.
Me parece que esta pagina deberia ser:
http://www.ventadehumo.com
36
El Bobero
// Nov 26, 2008 at 1:51 pm
La verdad que este chico es una cosa de otro mundo. Otra de sus costumbres, es la de andar por la calle acusando a todos de “Uruguayo”. Como tiene un hermano nacido ahi, y lo vuelve loco todo el santo dia, cree que es un insulto.
Por eso va por la calle encasillando a todos bajo esa nacionalidad.
37
El Bobero
// Nov 26, 2008 at 1:51 pm
Andres: Es cierto, ya la paso a ese dominio.
38
Fran
// Nov 27, 2008 at 4:45 pm
Ay, no. No soporto la gente que dice palabrotas en público. Mucho menos los adultos que las dicen delante de los hijos o de otros niños . Me da verguenza ajena este cuento!
39
Rencoroso
// Nov 28, 2008 at 8:20 am
Andrés: ¿cuanto humo vas a llevar?.. ah..¿nada?
bueno..entonces dejá pasar a la gente!
40
Lainsac
// Dec 30, 2008 at 2:07 am
¡¡¡Qué enano divino!!!
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